Una nueva etapa para los españoles en el exterior

30 Noviembre 2006

Este mediodía, el Congreso de los Diputados aprobó la ley del Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior. Un texto que viene a reconocer que los dos millones de españoles en el exterior son ciudadanos como los demás españoles, a efectos administrativos. Ciudadanos que contribuyen a diario al crecimiento del prestigio internacional de España, como verdaderos embajadores. Con dignidad, ocupan toda la escala social, reflejando fielmente en el exterior la realidad de la propia sociedad española.

A raíz de la emigración económica y del exilio político, sigue existiendo una fuerte presencia de españoles en el extranjero, completada por nacimientos y nuevos flujos de movilidad profesional. Forman un colectivo importante que a menudo queda alejado del enfoque mediático en España. Hoy, el Parlamento ha aprobado una ley fundamental, que reconoce y asienta derechos para estos ciudadanos de España que a diario se mueven por calles de todo el mundo.

La Ley del Estatuto de la Ciudadanía en Exterior sustituye una norma preconstitucional, la antigua Ley de Emigración, del año 1971. Con esto, pasamos una página en la terminología del Estado. Hoy, el léxico incorrecto y paternalista de emigrantes queda sustituido por el de ciudadanos, ciudadanos españoles en el exterior, pero ciudadanos como los demás españoles. La Ley, destinada a todos los residentes en el extranjero, reconoce entre sus beneficiarios también a los nacidos fuera de nuestras fronteras, que jamás emigraron, y que en la actualidad ya forman las dos terceras partes del colectivo en el exterior. Una nueva terminología que también ayudará a evitar confusiones cada vez más llamativas y problemáticas entre las palabras emigración e inmigración. En los medios y en la propia boca de políticos, cada día se mezclan ambos términos. Algunas veces por error casual, muchas otras por ignorancia de la diferencia entre los dos conceptos.

Base para ir más lejos

La ley es buena y útil. Había una demanda, que hoy queda atendida. Pero no es una meta. Más bien diría que es un punto de partida. Abre una nueva etapa en la historia de los ciudadanos españoles en el exterior. Hoy hemos puesto las bases para ir más lejos. Ahora no debemos parar. Con más fuerza y adoptando una visión abierta, tenemos que insistir en el anhelo de un colectivo más presente en la vida política y democrática de España.

En esta ley, que se centra en derechos socio-laborales y temas administrativos, no pudieron caber muchos aspectos institucionales. El texto no contempla pues la representación parlamentaria de los residentes en el exterior. Sencillamente porque previamente es necesario completar la Constitución. Un proceso que al parecer está en la mente de muchos y que tiene sus posibilidades.

En democracia representativa, concepto compuesto por representados y representantes, es llamativo que casi dos millones de ciudadanos españoles no tengan representantes directos en el Parlamento. Pero en el actual sistema español, lamentablemente, es así. Los ciudadanos en el exterior solo son representados. No tienen voz en el Parlamento, ningún diputado o senador que derive verdaderamente de ellos. Si miramos a nuestros vecinos, vemos que Francia, Italia y Portugal sí disponen de la representación parlamentaria de sus residentes en el exterior. España es un país que, al saber que la representación política de sus ciudadanos en exterior constituye una reivindicación histórica, deberá actuar en los próximos años en el sentido de dar respuesta a esa necesidad democrática. Confiemos.

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1 euro para Esperanza Aguirre

29 Noviembre 2006

1 euro para Espe 

La presidenta de la Comunidad de Madrid no llega a fin de mes y su lamento ha llegado al corazoncito de los internautas. Desde Periodismo Incendiario han impulsado la creación de Un euro para Espe, una campaña que pretende recaudar fondos -mediante ingreso en cuenta bancaria y SMS- para que Esperanza Aguirre no lo pase mal a fin de mes por culpa de la factura de la calefacción. Si ella rechaza lo que se recaude de aquí a abril de 2007, el dinero se ofrecerá a la Asociación de Víctimas del 11-M y Attac España.

Esto es lo que acabo de leer en ELPAIS.com. Unos internautas han creado www.1europaraespe.es con el fin de constituir una paga extra para la presidenta. “Triste es de pedir, pero más triste es de robar”, dice la web, que pide “un euro palalú”. El caso es que si esos 8000 euros que cobra la presidenta no le son suficientes, la gente quiere ser solidaria. Que buena es la gente. Incluso alguno se preocupa por su salud. Que esta situación no vaya a suponer un estado de desnutrición, dicen en algún foro. Claro que si deben ingresarla, no tiene porque preocuparse, notan: las listas de espera han sido reducidas de mitad. O así dice ella… Así que, en caso de tal desgracia, la presidenta no deberá esperar tanto para acceder a la sanidad pública, ahora que ya no llega a la privada.

Acabo, no sin opinar que en este asunto, lo más llamativo ha sido la reacción de la propia Esperanza Aguirre, cuando saltó la polémica: “yo no he dicho eso”, contestó a los periodistas que le preguntaron por su célebre frase “no es que haga números a final de mes; es que muchas veces no llego”. Entonces, si no ha dicho eso, ¿porque autorizó la publicación del libro? ¿A caso no lo había leído antes de enviarlo a imprenta? Claro que, una vez más, la culpa va a ser del currito. En el caso del video del PP sobre seguridad, la culpa ha sido de la productora. En este caso, la culpa ha sido de la autora del libro, Virginia Drake. Pobres curritos, siempre abajo, siempre culpables.

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Cuando el poder no tiene precio

28 Noviembre 2006

A este se le ocurrió, el 16 de octubre, que iba a llevar al Congreso de forma permanente el dialogo con ETA. “Que Zapatero explique lo que negocia”, reclamó su segundo, Acebes. ¿Pero explicó el PP lo que negoció con ETA en Suiza? Claro que no.

Se han pasado de la raya, una vez más. Esta derecha radical puso en evidencia lo que tenía en las tripas. Y en el escáner, ha quedado claro que el PP está deseando que fracase el proceso de paz, que haya más muertos. Con tal que afecte a Zapatero y les beneficie a ellos, son capaces de lo que sea.

Desde hace años, en las encuestas, el terrorismo forma parte de las primeras preocupaciones en España. Que el PSOE impulse y encuentre una solución, para la derecha supondría un grave desgaste. El error del PP es no haberse sumado al resto de los grupos parlamentarios para apoyar el proceso. Como sí hizo el PSOE en la oposición, con entonces Almunia a la cabeza.

¿A caso alguien está dispuesto a que su hijo, que ahora tiene 8 o 14 años, mañana pueda ser víctima de ETA?

Todo estudiante de ciencias políticas sabe pertinentemente que la negociación implica una condición esencial: la puerta cerrada, el secreto. Si la negociación es llevada a cabo públicamente, fracasa. Es ciencia.

No creo que en el PP haya tanta ignorancia como para no conocer este detalle. Lo saben. La prueba es que Aznar pidió discreción a los medios a la hora de anunciar su negociación, en el 1998. Por lo tanto saben que en esta materia, si se le da demasiada presencia pública al tema, fracasamos. Así pues, declararon estar decididos a llevar permanentemente el asunto al Congreso. Para que los medios lo recojan a diario. Para que la curiosidad de la sociedad no aguante. Para que el Gobierno deba explicar día tras día dónde se encuentra en el camino que podría llevarnos todos al éxito. Y si las estrategias salen a la luz, la otra parte conoce nuestros ases. En definitiva, el intento naufraga.

Al PP le da igual si el proceso de paz se desmorona. Durante años, la violencia le fue bien, electoralmente. ¿Qué son unos muertos más, si a cambio recuperamos el poder? Así se comportaron el 11-M, así se comportan ahora. Lo primero, para algunos, es el poder. Sea cual sea el precio.

Independientemente de la simpatía que le puedan tener Acebes y Zaplana (de Rajoy, ni hablo, claro está que no pinta nada en su casa), el socialista José Blanco realizó una constatación evidente: algún día el PP deberá explicar porque no apoyó al Gobierno en su intento de acabar con la violencia.

Creo que llegará el día de la vida en tranquilidad. Creo que ese día, Batasuna se habrá legalizado ella misma, al cumplir con las condiciones que exige la Ley. Un día en el cual todo sea debatido, con argumentos, y debidamente estudiado, desde las instituciones democráticas. Así debe ser, así es como funcionamos.

Pero para que llegue ese día, debemos dar al Gobierno la posibilidad de intentarlo. A puerta cerrada, claro. Porque sabemos que así se debe hacer. Porque queremos buenas noticias, aunque sea en un año o más.

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