Los españoles en Portugal son tan europeos como los portugueses en España

25 Septiembre 2007

Me indigna un asunto que he conocido a través de El País y La Voz de Galicia. Trabajadores españoles en Portugal están siendo sometidos a un auténtico acoso por parte de las autoridades lusas, sencillamente por tener su vehículo matriculado en España y no en Portugal. “Cada mañana [la brigada fiscal] sale de la comisaría y se pone a anotar matrículas. Sigue a las mujeres al supermercado, olfatea a la salida del Instituto Español, no se arruga ni ante la Embajada. Cuando sabe que el conductor no está de vacaciones sino viviendo en Portugal, el agente da el alto y aplica a machamartillo el artículo 22 de la Ley de Impuestos sobre Vehículos (ISV) de 29 de junio de 2007″, informa El País.

Los afectados entrevistados por la prensa española explican que el trámite puede costar entre 3.000 y 15.000 euros, superando a veces el valor del propio vehículo. Desde la Asociación de Profesionales de la Salud Españoles en Portugal (APSEP), se dicen “artos de ser tratados como delincuentes” por agentes que, al parecer, demuestran una dedicación exhaustiva al asunto. Estos españoles son profesores, altos directivos, militares de la OTAN y trabajadores de la sanidad. Más de 3.000 médicos y enfermeros españoles obran en tierras lusas. Muchos de ellos son gallegos. Con la convocatoria de miles plazas en la sanidad gallega por primera vez en 15 años, numerosos son los que preparan su retorno a su tierra. Y otros lo harán en los próximos años, ya que la Xunta, que preside Emilio Pérez Touriño, completará su oferta. En junio, el Gobierno portugués había reconocido el grave problema de la inminente fuga de médicos españoles, pero no le veía solución. Hoy, con el tema de las multas, ciertamente nuestros vecinos están dando palos precisamente a quienes necesitan.

La problemática Ley salió hace tan solo unos meses. Lógicamente, en su primer periodo de aplicación pueden surgir puntos merecedores de una corrección. Cabe pues invitar a las autoridades de Portugal a que ofrezcan una solución razonable al problema causado a los ciudadanos españoles, trabajadores de la Unión Europea. Desde España, no podemos irrumpir en asuntos internos de Portugal. Pero los españoles en Portugal son tan europeos como los portugueses en España, a los cuales no se les provoca tales daños innecesarios. Y el Estado español, que garantiza protección y atención a sus residentes en el extranjero, no podrá quedar brazos cruzados ante el problema, que por otra parte pone en entredicho la libre circulación europea.


Que no ocurra nunca más

19 Septiembre 2007

Hoy ha muerto el rumano que se quemó a lo bonzo en Castellón, hace dos semanas. Solo pedía un préstamo para volver a su país, desde el cual había llegado a España por estafa de contratantes poco fiables. Tras lo ocurrido, la familia fue repatriada. La pregunta inevitable: ¿No le podían haber ayudado antes, a ese hombre desesperado? Y no hablo solo de autoridades locales, autonómicas o estatales españolas, sino también las autoridades consulares rumanas en España. Que no ocurra nunca más. No es digno de seres humanos.


Una España centralizada se privatiza mejor

7 Septiembre 2007

Un artículo de EL PAIS desvela hoy que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, acepta traspasar la gestión de las cercanías a todas las Comunidades Autónomas que se lo pidan. Un proceso de descentralización reivindicado tanto por gobiernos autonómicos del PSOE como del PP, por parte de Cataluña como de Madrid. Paralelamente a esta evolución en materia de infraestructuras, que probablemente logre gran aceptación, el periódico informa de que, en el lado opuesto, el PP retomará una vieja idea que propuso en 2004, en ese programa electoral neoliberal que no mereció la aceptación de los ciudadanos: la ‘gran idea’ de Rajoy es privatizar los aeropuertos. Vuelven a las andadas. La derecha defiende las privatizaciones por razones ideológicas neoliberales de las cuales no quiere separarse a pesar de que la propia realidad haya demostrado su ineficiencia y su carácter obsoleto. Pero también las defiende porque les permiten, si las urnas les saca del gobierno, seguir controlando sectores importantes del país desde el sector privado y el capitalismo.

Los tres párrafos que siguen provienen de una intervención del sindicalista Fermín Paz publicada en internet, sobre la privatización del sector eléctrico español. Aunque yo no comparta todo lo que dice, creo que hay elementos interesantes que retomo casi tal cual:

Cuando en 1996 llega el Partido Popular al Gobierno, la derecha tiene todo a su favor y por ello pasa directamente a elaborar un Plan denominado Estratégico de Privatizaciones. A diferencia de Francia donde se aprobó en 1993 una Ley Marco que recogía el proceso de privatizaciones, o en el Reino Unido donde se establecieron leyes concretas para cada una de las empresas públicas. En 1997 se acentúa el proceso y se vende el accionariado de 17 empresas recibiendo el Estado ingresos cercanos al billón de pesetas, casi 5 veces más que el año anterior. Aún queda algo de patrimonio empresarial del Estado, pero el PP lo irá liquidando poco a poco y con ello todos habremos renunciado al papel que el Estado debe tener en los sectores llamados estratégicos como aquellos donde el llamado mercado no llega o no quiere por falta de negocio que además puede y debe mejorar la gestión. Las cuentas públicas presentadas por el PP luego de las ventas de empresas públicas es una mentira de corto plazo y una renuncia a ingresos de futuro que en sectores como el eléctrico estaban garantizados: antes, les permitía a los gobiernos de turno sanear o realizar otras actividades con sus ingresos.

En el ejercicio económico de 1998, se puso a la venta el último paquete de acciones de la única empresa pública del sector eléctrico cuyo valor era 1,05 billones de pesetas. La operación supuso la privatización total de Endesa. Bajo la influencia europea, entre 1985 y 1995 se había vendido el 29,2% en dos operaciones. En el 1997, el PP vendió de un solo golpe el 25%.

A partir de 1998, el suministro eléctrico deja de ser considerado un servicio de titularidad estatal. Red Eléctrica de España deja de ser la encargada de optimizar la explotación del sistema eléctrico y pasa a planificar la red de transporte. Se ha implantado un mercado mayorista que es gestionado por la Compañía Operadora del Mercado Español de Electricidad, empresa creada a finales de 1997 y privatizada en 1998 por el PP.

Estas privatizaciones y esta toma de control por el sector privado de antiguos servicios de titularidad estatal han causado que, en el ejemplo de la electricidad, con el fin de ahorrar gasto y sacar beneficio sin invertir, las empresas privadas han abandonado la calidad del servicio. Y sobretodo, la garantía de suministro que el sistema público aseguraba. Llegando en varios países hasta extremos como los apagones que protagonizaron la actualidad, el último de ellos el de Barcelona. Posiblemente la derecha vocifere en pro de la menor descentralización del Estado para poder venderlo mejor durante sus periodos de gobierno. Unos servicios unificados se venden cómodamente, de un solo golpe. Al haber privatizado a toda velocidad los servicios eléctricos estatales, el PP sacó partido de ellos (Endesa la dirige un tal Manuel Pizarro, ferviente cómplice de las posiciones neoconservadoras). Ahora, quiere hacer lo mismo con los aeropuertos: hacerse con su control, desde el sector privado. Y el día que, por haber querido las empresas privadas sacar mayor beneficio económico, surjan problemas debido al mal estado de las infraestructuras, el día que haya accidentes graves, un PP en la oposición siempre podrá acusar a un socialista Zapatero de tener la culpa de todo. Al igual que hizo con el apagón de Barcelona, intentando trasladar la responsabilidad de la privatizada Endesa sobre los hombros del Gobierno, cuando el Estado no tenía nada que ver.


Quieren tenerlo todo bien atado

6 Septiembre 2007

Hoy, en RNE, el secretario general del PP, Ángel Acebes, ha dejado claro que Rodrigo Rato no estará en las listas de su partido para las elecciones generales. Ha subrayado que el ex vicepresidente económico de Aznar y director saliente del FMI dijo en varias ocasiones lo que quería, que es dedicarse a la familia y a alguna actividad privada, estrictamente.

Mientras tanto, el presidente del PP gallego, Alberto Núñez-Feijoo, que ya había manifestado su apoyo al alcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón para figurar en las listas, ha repetido una vez más que deseaba ver a los más fuertes en las venideras elecciones, en referencia a Rato. A lo cual añadiremos que, últimamente, Manuel Fraga opinó y afirmó que había que preparar la sucesión en el PP…

Por una parte, tenemos a un grupo cada vez más numeroso de dirigentes del PP que no creen en Rajoy: Gallardón, Núñez-Feijoo, Fraga, el ex diputado Calomarde… y ahora el propio Rato, que prefiere definitivamente no entrar en una batalla que ya sabe perdida, a pesar de que se lo haya pedido Rajoy para intentar frenar el tirón electoral de Zapatero.

Por otra parte, hay un grupo de radicales, cada vez más aislado, que tiene que luchar a diario, uñas y dientes, para que nadie venga a quitarle el puesto. Hace unos días, Acebes, Zaplana y Esperanza Aguirre diciéndole a Gallardón que se concentre en ser alcalde de Madrid. Hoy, el mismo Acebes, cortando definitivamente la vía a Rato. Un grupo de halcones dentro del cual hay un blando, que es Mariano Rajoy. Este, ayer, anunciaba patéticamente que le ratificarán como candidato el lunes próximo: al menos, digo yo, podía haberlo anunciado otro, para que no se le notara tan débil y aislado… Entre un Rajoy adelantando su nombramiento oficial para acallar críticas y conspiraciones internas, y unos Acebes, Zaplana y Aguirre quitándose de encima a todos los que les puedan hacer sombra, está claro el destino del equipazo.