Tengo una opinión para usted

17 Octubre 2007

Muy provechoso, el debate de anoche en TVE, “Tengo una pregunta para usted”, con Gaspar Llamazares (IU), Josep Antoni Duran Lleida (CiU) y Josep-Lluís Carod-Rovira (ERC). Me gustó la respuesta de Llamazares sobre la Memoria histórica, cuando recordó que “hay demócratas españoles que liberaron París y en España están en las cunetas”. Hizo bien en subrayar que tanto en Italia como en Alemania, las sociedades han sabido reconocer el error que supuso la dictadura: creo yo que estos países alcanzaron una madurez y sensatez que aún faltan a una parte de España.

Me interesó el debate entre Duran Lleida y la señora Rachida, ama de casa marroquí que lamentaba la discriminación que sufren sus hijas por llevar el velo musulmán, a pesar de haber nacido en España y sentirse españolas. Creo que el diputado catalán tuvo el valor de defender lo que pensaba, aunque el debate es difícil. Rachida debe ser una madre que, como todas las demás, quiere defender en lo posible a sus hijas de ataques exteriores. Pero quizá el mejor modo de hacerlo sería luchar por que sus culturas admitieran avances y optaran por la plena integración en las demás sociedades. Duran Lleida tuvo razón al pedirle a la señora que reflexionase sobre como debería vestirse su mujer, catalana, al irse a vivir a uno de los países en los cuales el velo es obligatorio para ellas. ¿Podría ir sin velo? Los españoles que históricamente emigraron tuvieron que respetar las varias culturas en las cuales desembarcaron, para bien y para mal. Hoy, al viajar, deben seguir respetando los demás. Pero el respeto debe ser mutuo. Si queremos convivencia en España, es lógicamente necesario que los que actualmente inmigran a nuestro país sepan valorar la importancia de adaptarse a la tierra de acogida, que les quiere, pero que exige a los nuevos llegados que acepten la cultura del país. También se trata de alcanzar una mayor tasa de igualdad, no solo entre españoles y extranjeros, sino además entre hombres y mujeres. Dejando, por supuesto, que las mujeres elijan como desean vestirse, pero no permitiendo nunca que la cultura de su país de origen presione directa u indirectamente sobre ellas en cuanto a su forma de comportarse en una tierra distinta, donde la socialización es otra. Duran dijo que si llevar el velo solo era justificado por razones de religión, lo aceptaba. Veréis, soy socialista y tengo la misma valoración que Duran; pero si por meros motivos de religión debemos enfrentarnos dos culturas, eso no lo acepto. Pongo las demás exigencias de integración y respeto mutuo por encima.

Para acabar, quiero decir que me sentí indignado como castellano-leonés por la mala imagen que dieron nuestros representantes del público, ante Carod-Rovira, intentando imponer que este político se deje llamar Don José Luis en vez de Josep-Lluís. Me parece ridículo y estúpido, y no pude evitar de relacionar este comportamiento con el nacionalismo español del PP, que es irrespetuoso, pero que no representa al 100% de los castellano-leoneses. Yo, por ejemplo, me llamo Marco, porque así lo acordaron mis progenitores, a propuesta de mi padre, italiano. Ni en Suiza me llaman Marc, ni en España (incluida Castilla y León) me llaman Marcos. La gente respeta mi nombre, tal como es, porque por esto comienza el respeto integral hacia la persona y su identidad. Otra cosa ha sido el debate sobre la exigencia, en Cataluña, de conocer los dos idiomas para estudiar allí. Es cierto que resulta provechoso conocer el idioma del lugar adonde uno va. Pero si hay dos idiomas oficiales, con uno de ellos debería ser suficiente, más aún cuando se trata del idioma que tenemos en común y que no pretende excluir al otro. Por otra parte, también es cierto que si en Castilla y León no se sabe hablar catalán, será porque, contrariamente a Alemania (como subrayó Carod), no se imparte catalán en sus escuelas. Mientras sí se da el inglés, por ejemplo. En este sentido, es un fallo que los castellano-leoneses deben reprochar a la Junta de Castilla y León, no a la Generalitat de Catalunya. En Suiza, país federal más descentralizado que España, se hablan cuatro idiomas, según las zonas. En cada zona puedes aprender los idiomas de las demás zonas, posibilidad que no ofrece Castilla y León. Si un estudiante de Zurich (habla alemana) quiere venir a Lausana, le basta conque sepa desenvolverse un poco en francés y entender lo que dice el profesor. No se le pide ningún certificado de habla francesa: el francés, ya lo aprenderá poco a poco, con gusto, sin que nadie se lo imponga como condición inicial. En España, entre Castilla y León y Cataluña, la primera debería ser más respetuosa por la diversidad española y ser menos nacionalista centralista, y la segunda intentar no dar alas con exigencias académicas innecesarias a los que la critican injustamente.

VIDEOS: grabaciones del programa aquí


La “extraordinaria placidez” del franquismo

16 Octubre 2007

Jaime Mayor Oreja es una pena de indecente. Un ex ministro de la Democracia que ensalza el periodo de la dictadura, negándose a condenar el franquismo: “Muchas familias lo vivieron con naturalidad”, “era una situación de extraordinaria placidez”, dijo, tan tranquilo, en una entrevista concedida a La Voz de Galicia y recogida hoy por varios medios. El hombre esgrime un pensamiento muy enmarcado en esta derecha radical del actual PP, del Acebes que elude desautorizar tales declaraciones ostentando la condición de responsable político. Este PP sacado de la costilla de Aznar se opone a la ley de la Memoria histórica porque a los suyos, la Transición ‘blanda’ les vino muy bien y no quieren que se hable de las vergüenzas de sus padres, como sí se hizo en Alemania e Italia. Los dirigentes del PP se sienten herederos de la dictadura que causó la muerte o el exilio de muchísimos españoles y no saben –ni quieren, visto lo visto– deshacerse de tal arrastre. En las vísceras, van convencidos de que el franquismo era legítimo, como el etarra cree que su lucha armada beneficia a su patria. ¿Se sienten indignados por la comparación? Pues yo también me siento indignado, pero por palabras de auténticos fascistas que no tienen un ápice de vergüenza tras lo que provocaron al país, desde “la naturalidad” y la “extraordinaria placidez”.


Este se cree Rey de España

10 Octubre 2007

¡Si no quiere ser presidente del Gobierno! Lo que quiere Rajoy, es ser Mariano I, Rey de España y de los españoles. Después de apropiarse la bandera de todo el país, después de apropiarse el himno nacional y algún que otro símbolo, ahora este sumo indecente se atreve a grabar un vídeo en plan mensaje institucional con motivo de la Fiesta Nacional del 12 de octubre… El tío aparece con el tronco levemente girado hacia su izquierda mientras fija la cámara directamente, en postura protocolaria típica de las alocuciones institucionales del jefe del Estado o del presidente del Gobierno. Una bandera española (no acompañada de la europea), cae de un mástil vertical, en el plano posterior derecho. A lo cual añadimos un fondo de estantería oscura, con libros forrados e imágenes oficiales de su pasado de ministro, en los palacios de la Moncloa y de la Zarzuela. Si será idota: un mensaje de este tipo, con esta escenificación y sobre el día de la Fiesta Nacional, solo lo puede realizar el jefe del Estado, el Rey. ¡No el jefecillo de la oposición! El presidente del PP ha perdido la cabeza desde hace tiempo. Es como un niño que juega a ser presentador de televisión grabándose con una cámara digital. Está cada vez peor.

Por cierto, todo esto ocurre el mismo día en que salió a la luz pública que el monarca está “preocupado e indignado”, ya que hay “un sector de la derecha, de la extrema derecha y algún personaje de la radio que está haciendo una campaña terrible”, según desveló el presidente de Cantabria tras reunirse con Don Juan Carlos. Las cosas están claras.


¡Cállate Alberto!

9 Octubre 2007

Hablando de su compañero de partido y alcalde de Madrid, por el cual siente un odio intestinal, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha dicho hoy: “Hay muchas veces que Alberto está más guapo callado, por ejemplo cuando habla de las listas. Que ha dicho el presidente (Rajoy) que no hablemos de las listas”. Según recoge El País, Aguirre ha apostillado que, contrariamente a Gallardón, ella es más disciplinada en ese sentido y no comenta el asunto: “Yo no voy a hablar de las listas porque yo sí soy muy disciplinada”. Entonces, ¿que diablos está haciendo al mencionarlas? ¿Eso no es hablar de las listas? Si no lo es, en todo caso, tiene el mismo efecto: llevar a primera línea el debate sobre la inclusión o no del más moderado que ella Alberto Ruiz-Gallardón en la candidatura del PP a las elecciones generales de 2008. Y de paso, darme una buena oportunidad de tratar el asunto, que aún no comenté en este blog.

En la entrevista de Punto Radio a la que se refiere El País, Aguirre ha negado tener con el alcalde madrileño una relación “de amor-odio” y pensó que la creeríamos cuando caracterizó la vinculación de “fraternal” o, incluso, “maternal”… ¿De veras, maternal? Verá, señora Aguirre, a mí, mi madre no me dice que estoy más guapo callado. Más bien al contrario: suele estar encantada de escucharme, y en todo caso siempre respeta mi opinión y mi derecho a expresarme libremente. Quizás, señora Aguirre, sus padres no le hayan reservado el mismo trato, antaño. En todo caso, ahora sabrá que ser liberal –como hasta la saciedad repite Ud. que es– es ante todo respetar la libertad de los demás a no estar callado, más que esa presunta libertad de no pagar impuestos que defiende Ud. para los ricos…

La cuestión es sencilla, en el fondo. Aunque nada esté ganado, ni mucho menos, todo parece apuntar a que Zapatero y el PSOE revalidarán mayoría en marzo y que, por consecuente, Rajoy y el PP perderán las elecciones. En tales circunstancias, el equipo de la derecha, derrotado por segunda vez consecutiva, no podría seguir adelante una legislatura más, ya que su partido no le dejaría. Las varias alas del PP se disputarían la dirección nacional, dividiéndose entre sus dos caras más visibles: Aguirre por un lado y Gallardón por el otro. Si la presidenta de la Comunidad de Madrid dispone de cierta ventaja gracias a que preside el PP de Madrid y dispone del control absolutista de Telemadrid (que le viene bien para moldear a su medida radical el pensamiento de los suyos), su “amigo” alcalde, de lograr un escaño de diputado, no sólo conseguiría una mayor mediatización a nivel nacional, sino que incluso, una vez elegido presidente del PP, ya estaría presente físicamente en el Congreso y no necesitaría a ningún portavoz para enfrentarse directamente al presidente del Gobierno, Zapatero. Sólo por esta razón Gallardón quiere ser diputado desde ahora, no para ayudar a Rajoy. Lo cual explica que Rajoy dude en incluirle en las listas y aprovechar los votos que le pueda aportar. El alcalde de Madrid quiere situarse en la mejor posición primero para llevar a cabo la batalla interna, y en segundo lugar para la carrera 2012 a la Moncloa, si logra tumbar a Aguirre para suceder a Rajoy.


Cuando el PP se siente aludido

6 Octubre 2007

Es cierto que, en el último vídeo de JSE, el chico representa a un pijo descerebrado e inculto. Pero nadie ni nada en el video menciona al PP ni a la derecha, y nadie ni nada en el video asocia el pijo a esa opción ideológica. Sin embargo, nada más publicarse el video, el PP salió inmediatamente criticando la producción, manifestando así que se sintió aludido. Esta actuación del PP propició, de cara a la prensa, un nuevo rifirrafe entre los dos grandes partidos, sin el cual el video no hubiera logrado colocarse en primera línea de todos los medios de comunicación y ser visto, a día de hoy, unas 15.000 veces en el canal del PSOE en Youtube. Sin el enfado de la derecha, “El Preguntón” hubiera alcanzado poca audiencia. Gracias al PP, el video de JSE estuvo en todos los telediarios, en horario de máxima audiencia y gratuitamente. Al final, aunque el video no lo expresara, el PP acabó confirmando él mismo que se parece a ese chico.

Ahora entendemos mejor el rechazo de la oposición a una asignatura que desde hace años es realidad en cantidad de otros países y sin polémica: es que el PP, en la materia, suspendería. O al menos lo harían sus actuales dirigentes, auténticas luces, auténticos estrategas, como acabamos de demostrarlo.