Hay gente capaz de todo con tal de atraer al público infantil. Recuerdo que cuando yo era pequeño, los programas para menores eran pacíficos. Las cosas han cambiado. Imagino a los niños de hoy viendo el anuncio de Gali el aligator, atónitos ante la pantalla: el hermanito pequeño en pijama azul de una sola pieza, llorando sobre su osito, desconsolado. Y la hermana de 5 años que, acostumbrada a este mundo de locos, se parte de la risa saltando en el sofá mientas la madre habla por teléfono y el padre se toma una caña en el bar.





















16 Abril 2008 a las 19:26 |
Afortunadamente, no se trata de un programa infantil y los niños no verán a Gali el aligator. Pero en cambio, los programas infantiles actuales tampoco son muy pacificos.
Por cierto, el hermano pequeño tiene los patucos integrados a su pijama azul, no vaya a ser que le de frío en los piés.
18 Abril 2008 a las 18:44 |
Echo tanto de menos a Epi y Blas despertándose el uno al otro, o contando magdalenas… Ay…