Adiós, amigo Perujo

22 Abril 2008

Francisco PerujoA mediodía, suena mi móvil: hay rumores según los cuales mi amigo Francisco Perujo habría fallecido el domingo en un accidente de tráfico, en Málaga. De mármol. Así quedo. De mármol. En los primeros segundos, me cuesta creerlo. En mi mente, se dispara una película de imágenes y el eco de una voz. Conocí a Francisco Perujo en 2004, durante la campaña en Suiza para las elecciones generales españolas. Ese año, el presidente de la Diputación de Málaga, Salvador Pendón, se acercó a este país para promocionar la candidatura de Zapatero. Entre los seguidores de la caravana estaba Perujo, un malagueño originario del pueblo de Ardales, del cual Salvador era además alcalde. Entonces, me pidió ayuda para montar su Festival internacional de flamenco de Ginebra. Le dije que sí, que le echaría una mano.

De allí surgió una amistad que se consolidó con el pasar del tiempo. Paco Perujo era un ser bueno, con enorme corazón, respetuoso de los demás como nadie. Ese era Perujo. La gente le conocía. La gente le quería. No podía ser de otra forma. Él y yo, teníamos confianza uno en el otro. Le gustaba mi forma de trabajar, mi forma de ir al grano, de no dejar nada para mañana. Se alegraba tanto cada vez que me veía… Creía en mí y me animaba. “Marco, tu tienes que seguir, tu tienes que ir más lejos”, me decía siempre. Yo admiraba su capacidad de mover las cosas con pocos medios. Se las arreglaba siempre para tener una programación perfecta en su festival. Y eso que, económicamente, nunca obtuvo para sus espectáculos las ayudas públicas que merecía. En el flamenco, le reconocieron más prestigio los suizos que los cegados administradores de subvenciones de España. Andalucía tiene una deuda con él. Perujo promocionó su tierra, llevando la cultura flamenca por lo alto, a cambio de nada.

Acababa de jubilarse hace unos días, en marzo, tras décadas trabajando en Renens, esta ciudad obrera del oeste de Suiza donde fueron a parar tantos españoles que en su país no encontraban forma de salir adelante. Perujo llegó aquí cuando tenía 28 años, y no le dio tiempo a regresar verdaderamente a su tierra. Con sus hijos artistas (su mayor orgullo en la vida), estaba ultimando la preparación de la quinta edición de su festival, prevista para octubre y noviembre de este año. La última para él. Ya que, sobretodo, también estaba ultimando su retorno definitivo a España, con viajes de ida y vuelta entre Málaga y Suiza. Acababa de cumplir los 65 años: ahora, por fin, le tocaba gozar de la vida. Antes de salir, hace unos días, me llamó y me dijo: “Bueno Marco, yo quisiera irme”. Como pidiendo permiso para hacerlo. En realidad, cumplía con la promesa, hecha semanas antes, de avisarme antes de marchar. “¿Y luego cuando vuelves?”, pregunté. “A finales de abril, a partir del 20, más o menos”, contestó. Y yo: “ah vale, pues entonces nos vemos pronto. Todavía no es el viaje definitivo. Llámame cuando estés de nuevo por la zona y tomamos un café tranquilamente”.

La semana pasada, precisamente, me llamó desde Málaga para recabar mi opinión sobre el nuevo Gobierno. Y más que nada sobre la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, que él conoció como directora de la Agencia andaluza del flamenco. “Esta chiquilla es increíble, la energía que tiene. Ya sabía yo que iba a llegar lejos”, me decía, feliz de conocer personalmente a una ministra que le abrazaba cada vez que le veía. Me invitó nuevamente a ir a verle este verano a su pueblo. El verano pasado no pudo ser, así que le prometí que lo haría en los dos o tres próximos años. “¿Entonces ya vuelves los próximos días?”, pregunté. “Aún no sé cuando. Te llamo nada más llegar. Yo te llamo, Marco. Yo te llamo”. Lo enterraron ayer en España y no me dio tiempo ni a saberlo. He pasado un día de mierda. Quizás esperando esa llamada de Paco que ya nunca llegará.


Nuevos programas infantiles

16 Abril 2008

Hay gente capaz de todo con tal de atraer al público infantil. Recuerdo que cuando yo era pequeño, los programas para menores eran pacíficos. Las cosas han cambiado. Imagino a los niños de hoy viendo el anuncio de Gali el aligator, atónitos ante la pantalla: el hermanito pequeño en pijama azul de una sola pieza, llorando sobre su osito, desconsolado. Y la hermana de 5 años que, acostumbrada a este mundo de locos, se parte de la risa saltando en el sofá mientas la madre habla por teléfono y el padre se toma una caña en el bar.


Concierto terapéutico

19 Marzo 2008

Llevaba enfermo desde el domingo, bajo antibióticos. Probablemente por el agotamiento de la campaña, que me pilló unos días más tarde entre fiebres y leches, una vez bajada la adrenalina. Anoche, tenía programado un concierto de Cali, aquí en Lausana. A eso de las cinco y media de la tarde, aún medio muerto, decido que las bacterias no podrán conmigo y no me quitarán el merecido disfrute del concierto. Me tomé unas pastillas y salimos mi chica y yo hacia el coche. No sabía si aguantaría de pie toda la noche, pero a medida que pasaban los minutos y desfilaban las canciones, me notaba más en forma. Y así fue el concierto: una autentica terapia de energía. Hoy estoy renovado, a tal punto que ahora saldré a hacer un poco de deporte. Bendita música.

 


Cuando tu madre envejece

18 Marzo 2008

Hace unos días, mi madre, que acaba de cumplir 59 años, me confesó que por primera vez, otra señora se había levantado en el autobús para dejarle el asiento. Me lo dijo añadiendo: “eso que parecía ella mayor que yo”. No sé si esa señora era efectivamente mayor o no. Pero entiendo cual debe ser el impacto para una persona que, acostumbrada a ser percibida como una niña llena de vitalidad, de repente se da cuenta que está pasando una etapa de la vida y que se está convirtiendo en persona mayor. No supe que contestarle. Probablemente porque yo mismo me quedé aún más impactado al realizar lo que os cuento. Pensé en los años de infancia, felices e inocentes, llenos de colores, en los cuales creía que mi madre lo sabía todo sobre todo. Me acordé del aula escolar, y de esa fruta o ese bizcocho que me encontraba siempre en la mochila a la hora de salir al recreo. De las fiestas de cumpleaños, con amigos, y con mi madre corriendo por la casa para traernos más tarta o zumo. Y pensé en esa nata que todavía hoy en día le añade a las fresas, porque sabe que me gusta… Una madre es una madre.


Estupenda Asturias

28 Febrero 2008

Estuve dos días en Oviedo, por motivos de campaña, invitado por la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE). Toda gente estupenda. Junto al candidato a diputado Álvaro Cuesta, que forma parte de la dirección federal del PSOE que encabeza Zapatero, estuve en Llanes para tomar la palabra en un mitin al que acudieron numerosos vecinos que años atrás trabajaron en Suiza. El retorno no borró de sus memorias respectivas las vivencias en el extranjero. Han sido numerosos los que me contaron sus experiencias, tras el acto. Dos de ellos han sido taxistas en Lausana. Otro tiene un hijo en Ginebra. Otros estuvieron viviendo en Alemania, Bruselas o Inglaterra… Se emocionaron al saber que, con Zapatero, hemos garantizado los derechos de los españoles en el exterior a través de una ley, la del Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior, aprobada en 2006: la primera ley de la Democracia para quienes viven fuera. Y aplaudieron la idea de otorgar sus propios diputados y senadores al exterior.

Con la gente de la FSA, hemos recorrido buena parte del Principado. Me sorprendió –se lo dije a los compañeros– lo limpia que está la vía pública en la región. Tanto en Oviedo (hay que reconocerlo), como en Llanes, localidad que por cierto sabe salvaguardar su patrimonio histórico de forma ejemplar. Para la anécdota, os diré que nada más llegar, con esa fina lluvia que cayó, noté que debería ir con cuidado por las aceras de Oviedo, cuyo pavimento no es tan seguro como estético. Pensé que la gente debía estar acostumbrada a caminar sobre la superficie aún cuando está mojada. Pero este mediodía, mientras volvía del casco antiguo al hotel, un señor que venía de frente resbaló y se encontró con el trasero en el suelo.

Por cierto, en el centro compré queso de la zona. Ya os diré si está bueno. Un abrazo.


Os invito a un elenco negro

18 Diciembre 2007

Suiza y EspañaDesde hace unos díaSuiza y Españas, publico algún post en el blog NetoRatón 2.0. El compañero dueño del blog me invitó a participar de vez en cuando. Os recomiendo pues esta observación escrita sobre las diferencias entre Suiza y mi querida España, que lejos de querer ser insultona, pretende fomentar la reflexión…


Ambientador

14 Diciembre 2007

Esta semana, una publicación periódica suiza sacó en sus páginas una entrevista al cantante francés Jacques Dutronc. A este señor, que acumuló éxito tras éxito desde la segunda mitad de los años 60, el periodista preguntó por la relación con su mujer, Françoise Hardy (otra famosa cantante), que en París viviría en un piso separado, según se deduce de la pregunta del periodista. Dutronc le contesta: “No, no, no vivimos separados. Una única y misma vivienda. Pero cada uno en un su piso. Como me tiro pedos toda la noche, no podemos dormir juntos, porque ella se pondría a volar. Y si además ella decide participar en la faena, transformamos el cuarto en globo aerostático”. ¡Que ambiente más peculiar! Cuando Dutronc cantaba “J’aime les filles”, el artista tenía sus talentos domésticos bien disimulados: sería por no estropearlo todo…


Me gusta TVE cuando me hace reír

11 Diciembre 2007

Su última actuación antes de ser coronado Rey de la Comedia, el pasado sábado, no ha sido su mejor momento en el escenario del programa de TVE. Ni menos la penúltima, que tuvo lugar minutos antes. Rober Bodegas (Roberto Fernández), estudiante coruñés de 25 años que no da acabada su carrera de arquitectura de interiores, ha sido sin embargo el más brillante humorista del concurso. Su acento descompletado divirtió a España (del territorio como del exterior) y despertó el orgullo de muchos de sus convecinos gallegos. Ha analizado las relaciones con su madre cuando llega borracho a casa, ha hecho una incursión en el mundo de los lácteos y ha hablado de lo “bien” que se come en las universidades. También ha narrado las aventuras que pasa un estudiante dentro del autobús que le lleva a la Universidad de A Coruña.

El programa no era nuevo. Pero su presencia en TVE, tras algunos retoques conceptuales, ha sido de lo más acertada, en mi opinión. Si quedas un sábado noche en casa, al menos que el programa de entretenimiento en la tele pública sea de un nivel que estimule tu cerebro, quedando a la vez al alcance de todos y que mantenga el público fiel a la cadena. Me gusta cuando TVE me hace reír. Ha cambiado mucho, Televisión Española, desde que las urnas echaron al PP del sillón gubernamental. Hasta en los programas de diversión, hemos dejado de lado lo bobo. Ahora, lo que queda por hacer, creo, es acabar con algún programa de corazón que infecta las pantallas. Pero con la audiencia que arrastra, no sé quien se atreverá. Antes de acabar, sobre el Rey de la Comedia, también hay que hacer una mención especial a Alex Barredo, Jesús Cañete y Tomás García. David Amaya tampoco estuvo mal.


Del ordenador a la botella

30 Noviembre 2007

Me parto de la risa. Amantes de la tecnología, esto es para vosotros. Acaban de enviarme por e-mail un anuncio francés para el USB-wine: se trata de una llave USB “revolucionaria”, con grifo incorporado, que permitiría descargar en pocos segundos uno de los 1200 vinos que conforman el catálogo de una tienda online. El vino saldría de la llave y llenaría directamente la botella… ¡Qué invento! Seguro que en el PP, algún barbudo al que le gusta recomendar beber vino ya lo tiene conectado a su ordenador y está accediendo a la tienda virtual… Os dejo con el vídeo.


Papa Noel cobra 50.000 euros

29 Noviembre 2007

Mientras desayunaba, en la radio francesa contaron que en la ciudad gala de Reims, la gente se queja que abrazar a Papa Noel cueste este año 1 euro. Naturalmente, los niños no consultan a sus padres antes de correr hacia el viejo para babearle. Los comerciantes, iniciadores de la idea, explican que el año pasado esta animación les costó 50.000 euros, entre Papa Noel y su equipo. Consideran lo mínimo que la gente participe al gasto. ¡Aguantar que te estén estirando la barba sintética tiene su precio! Pero para los padres, es una estafa: notan que aunque el euro suponga una cuantía ridícula, no deja de ser un gasto obligado. Yo diría además que, siendo ese Papa Noel un atractivo publicitario para niños excitados ante la cercanía de una deseada avalancha de regalos, resulta por lo menos inhabitual que una empresa le pida al consumidor que pague por la publicidad que debe soportar. ¡Imagínate que debas pagar por cada papel publicitario que traga tu buzón, o cada minuto de anuncios en la tele! En el fondo, esa publicidad ya se amortiza a través de una parte del precio del producto que compras. Para volver a Reims, siendo este episodio otro caso clínico de manifestación sin delicadeza de un capitalismo primitivo, diré que lo mejor es contestar con la misma moneda: competencia. Sugiero a un grupo que se disfrace de reyes magos y que se coloque al lado de Santa Claus pidiendo 50 céntimos para subir al camello. Seguro que tumban a Papa Noel.