Acebes 11.03.2004

El que fue ministro del Interior durante el mayor ataque terrorista en Europa, el actual secretario general del PP, Ángel Acebes, no sale de la mentira. Cada día hay más pruebas de que mintió en relación con los atentados del 11-M. Hoy se supo que, en la tarde del 11-M, cuando el ministro Acebes salía en rueda de prensa para informar a los españoles de que el autor era ETA, la policía ya había avisado al ministro de que no era ETA. Lo relata ELPAIS.com.

El mismo día del atentado, la gran mayoría de la gente intuía que no se trataba de ETA, sino de terrorismo islamista radical. Todos pensamos en el 11-S y en Irak. Y cada hora que pasaba reforzaba esta intuición. Recuerdo que, desde Suiza, seguí la información con especial interés, cambiando canal. La RTP portuguesa tenía a un experto militar en directo en el telediario, la BBC y las cadenas francesas y suizas también invitaron a analistas. TVE era la única cadena sin experto invitado en su plató para analizar la situación. Normal: nadie en el gobierno del PP quería dar la más mínima posibilidad de tirar al suelo su castillo de naipes.

El PP sabía que, durante las primeras horas, existía en la población una duda sobre la autoría. Pensó que si lograba que el electorado creyera al menos hasta el 14 de marzo que era ETA, podía ganar las elecciones generales. Una vez ganados los comicios, soltaría poco a poco los resultados de la investigación, de forma a abandonar la tesis de ETA y enfocar finalmente la verdadera versión, la del terrorismo islamista.

Si a cambio Aznar y Acebes contaban inmediatamente la verdad, lo que sabían, lo que les dijo rápidamente la policía, es decir que no era ETA sino otro terrorismo, perdían las elecciones porque la gente relacionaría el 11-M con la guerra de Irak y la obsesión de Aznar por ser el aliado de Bush a cualquier coste, en la cruzada y en lo sucesivo.

Así que el PP apostó por alimentar a bloque el horno de comunicación, mintiendo a la ciudadanía, manipulando en los medios de comunicación del Estado, buscando resoluciones de la ONU para que la prensa internacional abandonara su curiosidad a raíz de una declaración dotada de credibilidad, y dando instrucciones a sus embajadores para que estos comunicaran que el atentado era obra de ETA, con el mismo objetivo de frenar unos días a la prensa mundial. La mentira era demasiado gorda.

Todo el mundo sabe que Acebes mintió. Pero hoy, el ex ministro del PP sigue enredándose en la mentira. Hay audios y videos en todas partes para demostrarlo. El juicio del 11-M lo está evidenciando día tras día. Acebes debe reconocerlo. Y su partido también. Hasta entonces, cada vez que hablen Acebes y los demás altos dirigentes del PP, a cada acusación que hagan, la gente sabrá muy bien que los individuos que abren la boca no son más que los manipuladores de la información del 11-M, los autores intelectuales de la tomadura de pelo de los ciudadanos. Acebes, profundo mentiroso, político indecente con la poca vergüenza de presentarse aún ante los ciudadanos, se encuentra en una pendiente deslizante: su carrera política está a punto de estrellarse en el muro de la verdad.

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