No tiene remedio, el ex presidente José María Aznar. Desde Valladolid, criticó las campañas de la DGT y restó importancia al consumo de vino por parte de conductores: “las copas de vino que me tomo, déjeme que las tome tranquilamente; no pongo en riesgo a nadie”, dijo públicamente. Es un irresponsable. En febrero, en un acto público de fin de semana, su derrotado sucesor Mariano Rajoy también recomendó beber vino, sin darse cuenta de lo que suponía en términos de insensatez. Cada año, en España, mueren 3000 personas en accidentes de tráfico por culpa del alcohol.

Anuncios