De poco. En número de votos, el PP superó al PSOE de poco, en las elecciones municipales de ayer. Pero con tal de incrementar esta cifra, quedó desastrosamente atrás en lo demás: el PSOE le aventaja en 700 concejales en toda España, cuando tuvo 300 menos en 2003. El PSOE se mantiene en sus posiciones o las mejora, lo cual es lo más importante y significativo. En las Comunidades Autónomas, podrá formar nuevos gobiernos. Así como en al menos una docena de grandes ciudades en las cuales era oposición. El PP, a cambio, no gana ninguna región (perderá…) y casi ningún gran municipio. Es más, ha sido derrotado o desestabilizado en numerosos lugares, como Navarra, Baleares y Vitoria, única ciudad vasca donde aún pintaba algo. Y pierde la mayoría absoluta en su feudo de Zamora! Los dos grandes partidos tendrán que superar un resultado agridulce, que les satisface por un lado y molesta por el otro.

Anoche, a medida que avanzaba el escrutinio general, la distancia en número de votos entre los dos grandes se reducía: de PSOE 36% – PP 33%, acabó en PSOE 34,91% – PP 35,62%. La situación se volcó al final de la noche, cuando ya solo quedaban sufragios por escrutar en Madrid, donde el PP disponía de un candidato fuerte. Muy probablemente, en unas generales, Gallardón lograría mejores resultados que Rajoy. Por ser menos radical. Si hoy Rajoy piensa que su estrategia extremista funcionó, se equivoca. Y si piensa que para unas generales puede contar con Madrid, también se equivoca: el Madrid que votó a Gallardón es más amplio que el que está dispuesto a votar a Rajoy.

El PP hizo de todo con tal de sacar algo de esta cita. Demasiadas veces con mentiras, trampas, o actitudes indecentes. Logró meter a ETA en el debate municipal, torciendo la verdad y creando un precedente grave de deslealtad a la causa suprema de la paz. Una suciedad que quedará grabada para siempre en la Historia.

Salvo Madrid, España siguió mayoritariamente las opciones del PSOE y, en todo caso, progresistas. Pero hay que tomar nota de este resultado raro, para que sirva de experiencia. No solo al Partido Socialista, sino también a algunos ciudadanos de izquierdas que, convencidos de que su voto no sería necesario, incrementaron la abstención. El número de votantes de la derecha no cambia mucho de año en año. El de izquierdas, sí: es un electorado menos disciplinado, que se autoriza pensar que el voto de los demás progresistas ya es suficiente. Cuando se dice que cada voto es importante, es que lo es. Las victorias no se logran de otra manera que sumando 1 + 1 + 1 + 1…

Podemos felicitar a todos los que votaron. Como podemos felicitar a todos los candidatos socialistas, que jugaron limpiamente: los que perdieron y reconocen su resultado; los que aumentaron su electorado; pero sobretodo los que ganaron y que a partir de hoy demostrarán con hechos que votarles ha sido un acierto.

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