Naturaleza en Sanabria, Zamora

Con esta preciosa foto sacada el verano pasado en Zamora por mi amigo Sergio, retomo una noticia de la SER que me parece de interés. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, expresó su preocupación por algunos resultados de las elecciones municipales y autonómicas celebradas este fin de semana que confirman en sus cargos a personas imputadas por causas judiciales relacionadas con la degradación y destrucción del medio ambiente y a responsables de un urbanismo salvaje.

La ministra subrayó que “en muchas partes de España se está matando a la gallina de los huevos de oro y hay muchos ciudadanos que todavía no lo entienden, puesto que siguen dando su confianza a personas que encabezan procesos de degradación del territorio y del medio ambiente”. Insistió en que los resultados ponen de manifiesto que aún hay muchos ciudadanos que no dan importancia a su patrimonio natural y, aunque no citó casos concretos, señaló que “cualquier persona sabe cuántos alcaldes han revalidado estando imputados y cuáles son los datos de nuestro país en cuanto a un urbanismo salvaje”. Narbona incidió en la necesidad de “redoblar” los esfuerzos para concienciar a los ciudadanos sobre la importancia real que el medio ambiente tiene para nuestra salud, calidad de vida y durabilidad del desarrollo económico en España.

Me parece muy acertada la valoración de Cristina Narbona. Yo también lamento los votos recibidos por imputados en la destrucción del medio ambiente. Yo también creo que muchos ciudadanos todavía no entienden que “se está matando a la gallina de los huevos de oro”. Me apunto a redoblar personalmente esos esfuerzos y solicito a los lectores de este blog que no duden ellos mismos en comprometerse con el medio ambiente. Es una lucha sana. La gente sabe cual es mi posición política y que soy crítico con la gestión irrespetuosa del PP, que en demasiados casos pasa tranquilamente de preocuparse por la naturaleza. Pero también sabe que no dudaría en criticar a un alcalde de mi partido, si se dieran las circunstancias. Y que sería aún más severo. Es hora de que todos, de una vez, nos enteremos de lo que supone tener una tierra. Una sola, y ninguna más.

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