Jaime Mayor Oreja es una pena de indecente. Un ex ministro de la Democracia que ensalza el periodo de la dictadura, negándose a condenar el franquismo: “Muchas familias lo vivieron con naturalidad”, “era una situación de extraordinaria placidez”, dijo, tan tranquilo, en una entrevista concedida a La Voz de Galicia y recogida hoy por varios medios. El hombre esgrime un pensamiento muy enmarcado en esta derecha radical del actual PP, del Acebes que elude desautorizar tales declaraciones ostentando la condición de responsable político. Este PP sacado de la costilla de Aznar se opone a la ley de la Memoria histórica porque a los suyos, la Transición ‘blanda’ les vino muy bien y no quieren que se hable de las vergüenzas de sus padres, como sí se hizo en Alemania e Italia. Los dirigentes del PP se sienten herederos de la dictadura que causó la muerte o el exilio de muchísimos españoles y no saben –ni quieren, visto lo visto– deshacerse de tal arrastre. En las vísceras, van convencidos de que el franquismo era legítimo, como el etarra cree que su lucha armada beneficia a su patria. ¿Se sienten indignados por la comparación? Pues yo también me siento indignado, pero por palabras de auténticos fascistas que no tienen un ápice de vergüenza tras lo que provocaron al país, desde “la naturalidad” y la “extraordinaria placidez”.

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