En la sede del PP, se habla de cómo afrontar los debates televisados con Zapatero. He reconstituido una conversación hipotética que propongo como continuación a este post que he publicado en NetoRatón.

Gabriel Elorriaga, jefe de Comunicación del PP: – Mariano siempre perdió todos sus debates con Zapatero, en el Congreso de los Diputados. Se lo he dicho mil veces, pero cuando debate se empecina en un tema, como un disco rayado, no sale adelante.

Acebes: – Mariano habla de lo que le hemos dicho y punto. ETA es lo más rentable. Todo lo que diga en ese tema, los votantes no lo pueden comprobar.

Zaplana: – Y la gente, aunque le interese algo más, tampoco puede intervenir en el debate. Claro que si dejamos que TVE se ponga a organizar un programa, lo mismo nos llega con las preguntillas del Yutúf ese y la cagamos (nota redacción: entiéndase “YouTube”).

Elorriaga: – Estos debates van a ser peligrosos para la imagen de Rajoy, que ya no brilla mucho por sí misma. El público debe ser escaso.

Acebes: – Y debe ser nuestro, ya que no hace falta convencerlo. Podíamos hacer los debates en Antena 3 y Telemadrid. Y quitar a Telecinco, que a veces se pasa de lista.

Zaplana: – Y en mi Canal 9.

Elorriaga: – El PSOE no lo aceptará. Al menos, hay que proponer Telecinco, para no quedar mal ante el público.

Acebes: – ¡Eso, eso! Ya diremos luego que el PSOE quiere excluirnos. Nos creerá medio país bobo.

Ana Pastor: – El problema es que si no es por TVE, el debate no le llega a los españoles que viven en el exterior. Y tomarán nota de nuestra actitud, lo ha dicho el PSOE. Además, el Partido Socialista ha hecho pública medidas estrella como la representación parlamentaria de los residentes en el exterior… Quedamos mal.

Zaplana: – A los emigrantes españoles, como dice siempre Don Manuel, se les invita a una buena comida y listos.

Ana Pastor: – No sé, eso de las comidas está un poco superado. No se chupan el dedo.

Acebes: – Bueno, los españoles en el exterior, que asuman lo de estar fuera. Nadie les pidió salir.

Zaplana: – Además, en su día lo hicieron para montar manifestaciones y pancartas en contra de nuestra España una grande y libre. Digo yo.

Entran Joan Costa, coordinador del programa del PP, y Mariano Rajoy.

Joan Costa: – Os he oído desde el pasillo. Lleváis un minuto hablando de españoles en el exterior. No es nuestra costumbre en esta casa. Recordad que no tenemos ni una propuesta para ellos. ¿No es así, Mariano?

Rajoy: – Desconozco eso de lo que me habla. Muchas gracias.

Elorriaga: – Mariano, no estás ante los micrófonos de la prensa. Y quítate el dedo de la nariz, que acabarás haciendo lo mismo en público.

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