Me alegro. Hemos conocido los resultados definitivos de las elecciones generales, computados los votos de los españoles en el exterior. Fuera de nuestras fronteras, nuestros ciudadanos han votado masivamente por Zapatero. Ha ganado en todas las Comunidades Autónomas. En Europa, países como Suiza, Francia y Bélgica han registrado una participación histórica. Las colonias que allí tenemos se han volcado a favor del proyecto socialista. Y no es por nada. Desde siempre, el voto exterior es favorable al partido que gobierna. Pero si en 2004 el PP, como gobernante saliente, alcanzó un 42% de los votos frente al 39% del PSOE como oposición, este año el gobernante PSOE ha arrasado con el 57%, dejando a la oposición en un 28%. De 3 puntos de diferencia en favor del PP tras la gestión Aznar, pasamos a un gobierno Zapatero que se ve beneficiado por un margen de 29 puntos sobre la oposición: prácticamente diez veces más. Espectacular triunfo.

¿A qué se debe tanto voto PSOE? Os lo explico. En primer lugar, está la gestión Zapatero, que ha gozado de gran prestigio internacional por el alcance de resultados impresionantes en todos los ámbitos. Si en España una prensa partidista de derechas ha logrado sembrar dudas y tapar los buenos resultados de Zapatero de cara a una parte de la población, en el extranjero no ha sido el caso: los medios internacionales suelen ser más moderados y creíbles que la prensa española, en su mayoría contaminada por viscerales pulsiones ideológicas. Ha resultado pues casi imposible a la oposición difundir sus exageradas profecías y puntos de vista radicales entre nuestros ciudadanos en el exterior. Si estos están perfectamente al tanto de la actualidad española gracias a los medios de comunicación españoles que les llegan, disponen de esos otros medios internacionales que vienen a serenar el debate con una información más responsable.

En segundo lugar, están los compromisos cumplidos por Zapatero con los españoles en el exterior: impulsó el Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior, primera ley de la Democracia para este colectivo, que consolida y deja claros sus derechos, ahora al amparo de la voluntad del gobierno de turno. El Gobierno del PSOE también triplicó el presupuesto de las políticas socio-laborales y culturales destinadas a españoles en el extranjero, que pasó de 50 millones con el PP a 141 millones de euros con el PSOE. También está la concesión de la nacionalidad a los hijos y nietos de residentes fuera, posible en breve gracias a una reforma de Zapatero. A estos se suma el incremento de pensiones asistenciales a españoles en el exterior, que de 30.000 en época del PP son ahora 50.000. Así como la creación de una Oficina del Retorno para asesorar a quienes deciden volver a España y deben por tanto afrontar una marea de asuntos administrativos.

En tercer lugar, está el programa del PSOE, que ha dado en el centro de la diana. Ha recogido como medida estrella la mayor de las reivindicaciones históricas de los españoles en el exterior, que es contar con diputados y senadores propios, que les representen de verdad y que sean elegidos entre los residentes en el extranjero. Hará falta un consenso entre partidos para incluir este punto en la ya indispensable reforma de la Constitución. Pero confío en que se pueda alcanzar. Un programa, el de Zapatero, que además lleva una batería de otras novedades sociales, jurídicas, administrativas, educativas, culturales y comerciales.

En cuarto y último lugar, y lo coloco solo en cola por modestia, está la evolución que ha vivido la estructura del PSOE en el exterior, modernizada a golpe de esfuerzo, unidad y renovación humana en las direcciones. El PSOE Europa, única verdadera federación regional socialista en el exterior, ha iniciado en 2004 una nueva etapa, en la cual ha estado presente en el terreno más que nunca: ha dado visibilidad a su actividad, se ha mojado políticamente, ha luchado y dado la lata. Hasta conseguir que su secretario general, Javier Moreno, haya sido designado a la cabeza del grupo que redactó el magnífico programa que sabemos para los españoles en el exterior. Y ha organizado una campaña sin precedentes, grande, impactante y coordinada como nunca.

En total, el resultado final es que el PSOE saca más de un millón de votos al PP. Zapatero se convierte así en el presidente más votado de la Democracia. Enhorabuena a todos.

Anuncios