Aguirre seguida de Rajoy, ayerAyer, en presencia de Rajoy, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, dijo en público que “a día de hoy”, no figura entre sus planes presentarse a la elección como presidenta del PP. Pero hay un detalle que me llamó la atención más que nada: Espe dijo que, de cambiar su opinión, se lo comunicaría en primer lugar al actual presidente del PP y candidato a la reválida, Mariano Rajoy. Algo que, dijo Aguirre, ya le había prometido a Rajoy en privado y le volvía así a asegurar en público. Por lo tanto, los dos ya hablaron en privado de la posible candidatura de Aguirre a la cabeza del PP. Y como no se ve muy bien a Aguirre irle a decir a Rajoy “oye, que igual compito contigo“, creo más bien que ha sido el propio Rajoy el que le ha pedido a Aguirre que tenga la cortesía de avisarle en caso de presentarse como alternativa. El análisis de esta deducción me lleva a pensar que Rajoy no tiene nada claras las intenciones de Aguirre, que incluso las teme y por ello intenta informarse como puede antes de ser mordido.

No sé si Aguirre acabará presentándose. Si no figura entre sus planes a día de hoy, dejemos que pase un mes o dos para verlo. Y si no se presenta, claro está que las palabras pronunciadas tienen el directo objetivo de chantajear a su jefe: “Mariano: o mantienes la línea dura, o me presento para sustituirte“.

Otros que al parecer están dispuestos a mantener la línea dura son los chinos. Ayer, en París, la llama olímpica tuvo que ser apagada tras la marea de personas que manifestaron su indignación con la celebración de los Juegos en Pekín, sin que antes se hayan resuelto las carencias en derechos humanos en China y en Tibet. ¿Y ahora qué? Igual los dioses de Grecia, ofendidos por el apagón del pebetero, se niegan a prestar nuevamente su fuego desde el Monte Olimpo a la famosa antorcha. Y estos Juegos, hasta en ese aspecto, habrán sido de entrada menos brillantes.

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