Era conocido como uno de los moderados del Aznar-team. Se le sabía bastante centrista. Pero desde que José-Mari le cedió la Presidencia del PP, Mariano no hizo más que dejarse llevar por las instrucciones del sector duro (y minoritario, reconozcámoslo) del PP, lejos de lo que marca el temperamento habitual de todo buen gallego: mitad aquí, mitad allí.

Hoy El País habla del diputado castellonense Juan Costa como posible rival de Rajoy en el Congreso. Pero el moderado ex ministro no parece estar dispuesto a necesitar el apoyo del sector duro para salir adelante. Por el otro lado, Esperanza Aguirre salió en cabecera del Telediario 2 de TVE como encontrándose nuevamente al borde de declarase abiertamente candidata a presidir los ‘populares’. Tendría el apoyo de María San Gil, Mayor Oreja, Acebes, Zaplana y toda esta preciosa gente hoy en día aún a la orden del todavía auténtico líder: Aznar el supremo.

Todos dan a Rajoy por acabado, cuando este parece por primera vez intentar llevar adelante sus auténticas posiciones, tras cuatro años de sumersión en la radicalidad que hoy le viene a insultar ante su propia oficina. Rajoy ha cometido un enorme error al ceder tanto espacio a las tesis extremistas desde el 2004. Ha reforzado a un sector de su partido que cada día está alejando más el PP de la posibilidad de volver a gobernar. Y sobretodo, con la paliza que parece estar a punto, ha perdido estúpidamente su segunda oportunidad de ser candidato a la Presidencia del Gobierno, probablemente la última.

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