¿Pero esto qué es? Acabo de ver un video en el cual se aprecia como, hace dos semanas, el alcalde de Morón de la Frontera, Manuel Morilla, que gobierna con mayoría absoluta del PP, se burla de los concejales de IU al finalizar el pleno, tras haber visto rechazado por estos su estúpida propuesta de nombrar alcaldesa de honor a la Virgen María Auxiliadora.

A parte del grave gesto del alcalde de fomentar el abucheo de la gente en el momento de la salida de los concejales de IU indignados por la recién aprobada propuesta, creo que hay un problema mayor, de fondo, en este asunto. Los vecinos de ese pueblo tienen todo el derecho a hacer lo que les plazca. Pero claro, siempre que pueda caber en la Constitución. Yo no soy ningún miembro del Tribunal Constitucional, pero esta práctica me trae serias dudas. Si el Estado es aconfesional (así lo dice el artículo 16 de la Constitución: “ninguna confesión tendrá carácter estatal”), ¿cómo es posible que se pueda nombrar alcaldesa a la Virgen María Auxiliadora?

Aunque sea un título honorífico, no deja de ser un título público, estrechamente vinculado con la condición estatal de la institución municipal. Y los ayuntamientos, como las Comunidades Autónomas, también son Estado. Además, hay quien pone de relieve la necesidad democrática de pasar por urnas para elegir al alcalde o a la alcaldesa… Todo esto es totalmente ridículo.

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