Las papeletas con tachaduras han de ser anuladas. Lo dice la ley. Pero en Ourense, esta obligación algunos se la pasan por el forro. En esa provincia, la tensión está a flor de piel: algunas juntas electorales de zona indicaron ayer a los presidentes de las mesas que podían dar por válidas las papeletas con tachaduras.

Esto se explica por la difícil situación del PP en la provincia, donde tiene un escaño muy amenazado, provocando que Feijóo y Rajoy hayan tenido que cerrar la campaña en ese territorio. El PSOE ya logró ganarles un diputado en las elecciones generales 2008. Hace dos semanas, el PP preguntó a la Junta Electoral Gallega si se podían contabilizar los votos con el nombre de algunos de los candidatos borrado, sabiendo pertinentemente que la práctica no está autorizada. El partido de Rajoy temía tachaduras sobre el cabeza de lista que aún figura en su papeleta, Luis Carrera, que renunció al revelarse que había ingresado cientos de miles de euros en una cuenta en el paraíso fiscal de Islas Caimán. Entonces, la Junta Electoral Gallega dejó claro que la ley obliga a anular las papeletas con tachaduras. Pero el PP logró satisfacción acerca de juntas electorales de zona.

El PP está concursando en estas elecciones manipulando a juntas electorales de distintos niveles. Primero logró por parte de la Junta Electoral Central la introducción de nuevas exigencias en el voto de los españoles en el exterior, cambiando espectacularmente las reglas cuando ya había empezado la partida. Ahora, se las arregla para recuperar votos que la ley obliga a anular.

Igual la mayor sorpresa llega dentro de unos días, con el recuento del voto exterior: ¿Qué pasará si gran parte de los votos llegan si fotocopia del DNI o del pasaporte? El PP exigió este cambio a media partida, para complicar la participación de los expatriados, sabiendo que estos ciudadanos ya adjuntan desde siempre su identificación mediante el envío de su certificado de inscripción censal.

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