Trapos

El PP le está metiendo cada día una hostia gratuita al juez Garzón. Todavía esta mañana, la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, aseguró que “la espiral” iniciada por Garzón lo convertía en “víctima”. Cuando el mismo juez estuvo a punto de sentar a Felipe González en el banquillo de los acusados, el PP lo alabó. Ahora que es la derecha la que tiene que dar cuentas sobre sospechas de corrupción, el juez de repente se convierte en delincuente. Esta derecha, que en la Historia nunca dio cuentas, ahora en democracia pretende nada menos que a seguir con la total impunidad. Rechaza que se le investigue. Y como no le gusta que la Justicia lo haga, opta por darle caña al juez para encubrir a sus dirigentes bajo sospecha.

Imaginemos que un policía está arrestando a un mafioso y que viene un amigo del mafioso a pegarle al policía. ¿A ese amigo, como se le llama? Me parece que “cómplice”…

Ayer apareció que el cabecilla de la trama corrupta del PP regaló un Jaguar al entonces secretario electoral del PP de Aznar y que ese mismo cargo del Partido Popular estaba entonces casado con Ana Mato, actual vicesecretaria general de Organización del PP. ¿Cuando a la señora Mato se le pregunte por el Jaguar regalado a su entonces marido por el jefe de los corruptos, que dirá? ¿Qué desconoce el asunto? Es que es la respuesta habitual del PP cuando el cristal está a punto de romperse. Aunque estos días Rajoy se inventó una mejor: tener “la sensación” de desconocer el asunto…

Hoy, De Cospedal ha dejado al margen de todo este asunto a Ana Mato: “Ha pasado ya tiempo en España desde que las mujeres somos independientes de nuestros maridos y lo que hace un marido no arrastra a la mujer”. Vaya. Lo dice la dirigente de un partido que, hace unos años, le buscó la ruina a un ex-vicepresidente del Gobierno por líos judiciales de su hermano. Que poca memoria, señora.

Creo que el PP tiene tantos trapos sucios que cuando quiera poner la lavadora, se le atascará. ¿Y sabéis lo que pasa cuando hay trapos sucios? Que hasta que no cuelguen de las ventanas para secar, todos sabremos que siguen sucios.

Anuncios