Quién mejor le conoce está harta de él. Veronica Lario se separa de Silvio Berlusconi tras llegar la estupidez de este hombre a su ápice. Ha iniciado los trámites de divorcio después de 17 años de matrimonio. Esta semana, la señora Berlusconi consideraba las nominaciones de su marido de “basura sin vergüenza” para “disfrute del Emperador (Silvio Berlusconi)” al conocer en algunos medios que su esposo tenía intención de presentar a antiguas reinas de la belleza (estrellas de la televisión y a actrices) para los comicios al Parlamento Europeo del próximo junio. Con patente machismo, el dirigente político de pacotilla se había basado únicamente en el espectacular atractivo físico de estas chicas.

El payaso de Berlusconi ha protagonizado en más de una ocasión episodios de excesiva alabanza hacia mujeres por su atractivo físico, manifestando públicamente la atracción sexual que sentía por ellas. Se le conoce por ejemplo una particular admiración hacia su joven ministra de Igualdad, Mara Carfagna. Para Veronica Lario, está claro que la humillación llegó a la cima. Ya era hora.

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