La xenofobia en España es la peor contradicción con la Historia del país. Una tierra que ha exportado a millones de los suyos hacia otros horizontes en periodos de subdesarrollo económico o de falta de libertad democrática no puede permitirse la estupidez de entrar en la lacra del miedo al extranjero. Ya lo he dicho varias veces en distintos foros pero nunca dejaré de subrayarlo. Si ayer por la tarde fuimos a comer del pan de los demás en Europa como en América, hoy no podemos rechazar que otros hagan exactamente lo mismo al venir a España. Durante décadas, nuestro país salió adelante gracias a las remesas de sus expatriados. Nuestros exiliados y emigrantes económicos no lo tuvieron fácil y hemos de recordarlo al amnésico, ya que casi todo español tiene en su familia un pariente que fue al extranjero a ganarse la vida.

Por ello los socialistas rechazamos rotundamente toda idea de “carné por puntos” y de “premios a los buenos inmigrantes” que propugna la derecha, sea españolista como el PP o nacionalista como CiU. ¿Cómo pretenden estos señores medir la calidad de “buen inmigrante, bien integrado”? ¿Será el que mejor prepare la tortilla? ¿El que inscriba a los hijos en el colegio privado de las hermanitas? ¿Será el más guapo? ¿O será el que se afilie al PP o a CiU…?

En vez de dar alas a ideas vergonzosas que solo fomentan odio, el PP haría mejor de no desmantelar las pocas infraestructuras públicas que existen para los inmigrantes allí donde gobierna, como es el caso en la ciudad de Madrid. “Ya se han cargado el SEMSI, la Escuela de Convivencia, los proyectos de integración en los distritos, el programa de educación en tolerancia, el de Jóvenes en Madrid y ahora le toca el turno al Observatorio de las Migraciones”, denunció esta mañana el concejal socialista Pedro Zerolo en referencia al recorte presupuestario en el Observatorio madrileño de las Migraciones, en el que el Ayuntamiento del PP ha despedido a nueve de los once trabajadores a la vez que ha suprimido la sede (es curioso: el mismo PP que despide en plena crisis nos quiere hacer creer que sabe solucionar el problema del paro)…

El actual debate sobre el empadronamiento de inmigrantes es un asco humano que está acrecentando la xenofobia en España. Y esto está ocurriendo de la mano de una derecha política que cada vez demuestra mejor su especial capacidad a conyugar indecencia con ignorancia.

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