Me gustó. Me emocionó. Anoche estuve junto con unos compañeros suizos en la Feria flamenca de Renens 2011 para aplaudir hasta el dolor de las palmas a mis amigos Antonio y Sylvia Perujo. Estos dos hermanos bailaron magníficamente y trasmitieron de maravilla la intensidad de su pasión por un arte flamenco que me va gustando cada vez más. Poder disfrutar de artistas de este nivel en esta región de Suiza es un privilegio enorme. También es un escaparate de lujo para la promoción de Andalucía. Por eso es importante que las autoridades andaluzas y estatales españolas sigan apoyando este tipo de eventos en el extranjero. Por cierto: bravo a los músicos, que los hicieron también estupendamente.

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