Sabíamos desde hace tiempo que no te presentarías a un tercer mandato como secretario general del PSOE Europa. Luego nos lo anunciaste oficialmente al equipo en el mismo restaurante en el que celebramos nuestra elección en el congreso de hace ocho años. Ayer, lo has hecho público a través de un bonito comunicado. Tú y yo hemos hablado mucho de estas cosas, de los estados de ánimo, de la importancia de la vida privada en relación con la política. Quiero escribirte unas pocas palabras para agradecerte humildemente, Javier Moreno, tu labor y compromiso con los españoles en el exterior, y con la federación. Ese noviembre de 2004, cuando apenas era un chaval de 22 años apasionado y lleno de ilusión, me propusiste como portavoz de una federación regional del PSOE. Y hemos hecho juntos dos mandatos, al lado de los demás compañeros, pasando por los mejores y peores momentos. A veces hemos discutido y discrepado, pero tu tono siempre ha sido ejemplar. Has confiando en mí también para la ideología, lo cual ha sido un enorme honor. Me has mantenido en el cargo cuando desde Madrid te pedían mi cabeza, repetidamente. Déjame acabar alabando esa amistad que hemos ido forjando paralelamente al compañerismo. Tienes mi enorme abrazo y mi lealtad, para siempre.

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