Ha dimitido tras cuatro días, tras declarar que “las leyes son como las mujeres, están para violarlas”. José Manuel Castelao Bragaña (PP) quedará en la historia como el presidente más breve del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE). Y como el más bestia. Había sido proclamado el pasado lunes a propuesta de la ministra Fátima Bañez, en sustitución del socialista Francisco Ruiz, presidente desde el año 2005 propuesto por el entonces ministro Jesús Caldera. Hace unos días, cuando afirmé en este mismo blog que el sucesor de Ruiz “lo tendrá difícil para estar a la altura”, no imaginaba estar dando tan rotundamente en el centro de la diana.

Es ilustrativo el contraste entre dos estilos: el lunes pasado, Paco Ruiz se despidió del cargo batallando por los derechos de los españoles en el exterior (arremetió una vez más y con coherencia contra la torpe reforma de la Ley electoral que en 2011 mermó la participación política de los casi dos millones de residentes en el extranjero), mientras Castelao Bragaña se estrenó vomitando barbaridades que le salían de las vísceras. Es más, Ruiz realizó una verdadera pasasión de funciones al asistir al nombramiento de su sucesor, cortesía de la que el propio Ruiz no se había beneficiado en 2005 cuando su antecesor no acudió al pleno. Antecesor que no era más que… el propio Castelao, que ya había presidido el órgano entre 1998 y 2005 a propuesta de Javier Arenas.

Espero que el PP acierte con la próxima cabeza que proponga para el CGCEE. Castelao Bragaña, amigo del presidente gallego Alberto Núñez Feijóo, con el que ha sido diputado autonómico entre 2005 y 2009 y luego colocado al frente de una fundación de la Xunta, le ha salido rana. Esta misma semana, la secretaria general de Inmigración y Emigración del Ministerio de Empleo del gobierno de Rajoy motivaba la propuesta de Castelao indicando virtudes como la capacidad de “concordia” y “consenso” de este ejemplar. Es verdad: el consenso entorno a su dimisión por apología de la violencia de género iba a ser enorme, anoche, en las redes sociales.

Con 71 años, Castelao culmina patéticamente una carrera política irrelevante, típica en el PP, en la que no se le conoce ningún otro logro que el de haber tristemente dado a conocer esta semana al CGCEE en toda España, con un éxito mediático inédito en veinte años de funcionamiento.

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