Le preocupa el agua. El expresidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, ahora presidente de Green Cross, publica hoy en el diario Le Temps un artículo en el que alerta de la crisis hídrica que se nos avecina tras las múltiples otras crisis que afronta el planeta. Habla de peligro claro e inminente, así como de consecuencias potencialmente fatales. Prevé problemas como migraciones masivas, severa presión socio-económica, desestabilización, violencia, peligro para la seguridad internacional.

Y facilita unos datos estremecedores. De aquí al año 2025:

  • 1800 millones de personas vivirán en zonas de escasez hídrica absoluta
  • 2/3 de la población mundial sufrirán de estrés hídrico
  • La demanda de agua de los países en vía de desarrollo aumentará un 50%
  • La demanda de agua de los países desarrollados aumentará un 18%

Hoy por hoy, usamos algo más de la mitad (54%) del agua disponible en el planeta, pero más del 50% de los 3500 millones de residentes en zonas urbanas siguen sin acceso al agua potable.

Pero lo que Gorbachov cita como verdadera mala noticia es que el consumo de agua crece más que la población (2× más rápido en el siglo XX). Seguimos con unos hábitos de consumo poco sostenibles y contaminamos nuestros lagos y ríos hasta el agotamiento: la mayoría de aguas residuales (80%) procedentes de zonas residenciales reintegran el medioambiente sin ser tratadas.

Y apunta:

  • Al contrario de las demás recursos naturales, no existe substituto al agua
  • 800 millones de personas no tienen acceso al agua potable
  • 2400 millones no disponen de saneamiento adecuado
  • Miles de niños mueren a diario a causa de enfermedades que contraen por el agua

¿Qué pide Gorbachov? El exmandatario soviético lamenta que desde 1997 todavía 35 países no hayan firmado la Convención de Naciones Unidas sobre los usos de los cursos de agua internacionales para fines distintos de la navegación. Pide que se legisle en los distintos países para plasmar en las respectivas leyes el derecho al saneamiento. Pide también que se introduzca un “objetivo agua” en la agenda del desarrollo.

Tirando partido de su popularidad para sacar adelante temas tan importantes desde Green Cross, Gorbachov realiza sin lugar a dudas una labor muy necesaria, que alabamos. Siempre queda sin embargo la posibilidad de pensar que el alcance de su acción no tiene comparación con la que hubiera logrado en su época como máximo dirigente de una de las dos primeras potencias mundiales. Muchos exdirigentes políticos se interesan por el medioambiente una vez finalizado su mandato, como si se tratara de su última oportunidad para contribuir en una materia básica y fundamental que la alta política sigue marginalizando. Los líderes no se dan cuenta que, para organizar la vida en sociedad, previamente hay que velar por las bases fundamentales que garantizan la propia vida.

¿Qué hizo Zapatero?

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero inició en 2004 la reorientación de la política del agua, derogando trasvases inadecuados previstos por el PP de José María Aznar, como el del Ebro, que no contaba con el visto bueno de la Unión Europea. El grueso de la acción medioambiental del PSOE se desarrolló en la primera legislatura, con Cristina Narbona al frente del Ministerio de Medio Ambiente y que culminó con la aprobación en 2007 del Plan Nacional de Calidad de las Aguas.

Con el Plan de Choque 2006-2007, el Gobierno del PSOE modernizó los regadíos y permitió el ahorro de 1162 hm3 de agua en toda España, con 866.000 hectáreas beneficiadas. Por primera vez, en 2006, el número de hectáreas de regadío con riego localizado superó las hectáreas regadas por inundación. Inversión: 2409 millones de euros.

En materia de depuración y saneamiento, se ha alcanzado en una legislatura el 90% de aguas residuales objeto de tratamientos adecuados de depuración y se ha aprobado el Decreto de Reutilización de aguas depuradas, que permitió el aprovechamiento del agua depurada para todos los usos, excepto abastecimiento. Se ha revisado el 90% de los vertidos, reduciéndose así la contaminación. Inversión: más de 800 millones de euros.

Se ha duplicado el volumen de agua potable obtenida por desalinización. Inversión: 1945 millones de euros.

Para que los ríos conserven su caudal ecológico y para devolver, en la medida de lo posible, a su estado natural a los ríos, arroyos y humedales, el Gobierno de Zapatero ha puesto en marcha la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos y el Programa de Voluntariado de Ríos. Por primera vez, el Gobierno de España aportó ayuda económica a las ONG que trabajan en la limpieza y recuperación de cauces y riberas. Inversión: 110 millones de euros.

Anuncios