Dicen del pescador de río:
Es tranquilo por esencia y amante del silencio.
Al ser casi inofensivo, por el cebo es perdonado.

Dicen del pescador de río:
Pisa fondo cuando avanza y por eso calza botas.
Tras un fugaz lanzamiento, el sedal es tensionado.

Dicen del pescador de río:
Es discreto en destinos y sorprende con sus tiempos.
Y si hoy noche se despide, es con rostro reposado.

A mi amiga Patricia, por su padre

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