El Gobierno de la Nación estará presidido por un catalán, por primera vez. Pero esta buena noticia se refiere a Francia, que se nos adelantó hasta en esto. Y es lo curioso de la situación, lo llamativo, que dice mucho de una política española en la que todavía a menudo se pone en duda la capacidad de un catalán o una catalana para ser presidente/-a del Gobierno. Se trata de una opción que nuestro país deberá considerar a corto plazo, con y en pro de la normalidad necesaria, en la que Cataluña es parte fundamental de un país que la necesita.

A este contexto, que lleva el nombre del nuevo primer ministro francés Manuel Valls (del que los socialistas españoles en el exterior estamos esta noche especialmente orgullosos), se suma que ayer la gaditana Anne Hidalgo alcanzó por victoria electoral la Alcaldía de París. Nada menos. Ambos lo han conseguido por el PS francés, que ha dado posibilidades enormes a estos españoles brillantes. Lo mismo ocurre en Suiza, donde políticos españoles han alcanzado puestos relevantes a través del PS suizo, que viene a buscarnos a los españoles y que insiste para que estemos en sus listas: la ministra del Cantón de Vaud Nuria Gorrite, la expresidenta del parlamento ginebrino Loly Bolay, la exconcejala-ministra de Lausanne, Silvia Zamora, entre otros. Llamativo es que mientras tanto, debido al funcionamiento de los partidos en España, todavía resulte casi imposible que un residente en el exterior ocupe un puesto de elección en las listas del PSOE. Evidentemente hay trabajo por delante y no vamos a perder la esperanza.

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