Ha sido bajísima. La participación de los militantes del PSOE Europa en la consulta sobre la Secretaría General del PSOE apenas ha superado el 22%. Y en las agrupaciones de América ha tocado suelo absoluto, con un 15%. Las dos regiones del exterior registran los datos más bajos en el recuento de anoche, que acabó con una participación global del 66%.

Esto es preocupante, a la vez que tiene explicación y solución.

Obviamente como en muchas partes existían errores en el censo (duplicidades y bajas notificadas a la dirección federal pero no reflejadas en el registro cerrado por Ferraz para la consulta). Aun así, la participación real en mi centro de votación no superó un 35% (oficial: 23%). ¿Qué hizo el 65% restante? Se divide en un 24% de ausencias por vacaciones de verano y un 41% imputable a impedimento o desinterés. En los casi dos años que llevo al frente de mi modesta agrupación, jamás una convocatoria de asamblea u evento generó tan poca afluencia.

Si bien los militantes se interesan por citas propias de cada agrupación o de la federación PSOE Europa (motivados por el proyecto y la relación humana), cunde una desafección hacia la dirección federal del partido y todo lo que le afecta.

Esta desconfianza se inició cuando en 2010 la dirección federal pidió al gobierno la introducción del voto rogado para la diáspora, haciendo oídos sordos a la batalla llena de justicia que llevó a cabo el PSOE Europa a costa de un gran desgaste. Se añade que la promesa estrella de representación parlamentaria de los españoles en el exterior, que ya estaba en el programa 2008, no se cumplió. Por el voto rogado, Zapatero pidió perdón en su discurso de despedida en Sevilla. Pero el error sigue azotando hoy por hoy ya que el gobierno del PP no tiene prisas en solucionarlo.

Esta crisis relacional se agravó durante el mandato de Rubalcaba, que ignoró cada observación incluso cuando llegamos al extremo de llamarle la atención desde la tribuna del Comité Federal ante un auditorio atónito. Durante tres ejercicios presupuestarios, se dejó al PSOE Europa sin financiación: presupuesto cero para una federación y sus agrupaciones locales que no han tirado la toalla gracias a que sus cargos y militantes adelantan cuantías para asumir los gastos (la deuda del partido con determinados militantes alcanza varios miles de euros).

En clave de representación interna, la exclusión del PSOE Europa y de las agrupaciones de América de la Comisión Ejecutiva Federal, en la que nunca acaban siendo representadas, resulta humillante.

A esto se añade que la propia secretaria general del PSOE Europa no es convocada a las reuniones de líderes de federaciones, bajo el pretexto que ese foro se llama “Consejo Territorial” y que “Europa no es ningún territorio de España” o, peor, que “los asuntos de las comunidades autónomas no nos interesan”. Lo mismo ocurre con las reuniones de área de las distintas secretarías federales y en las que se convoca al homólogo del PSOE Europa según la sensibilidad del responsable temático en Ferraz. En este último mandato, el trato proporcionado por la secretaria de Emigración saliente ha sido sorprendente: montó en Ferraz reuniones sobre españoles en el exterior convocando a todas las federaciones de España y ha sido capaz de dejar fuera nada menos que al PSOE Europa y a los compañeros de América, a pesar de ser los primeros interesados. Es como decidir sobre el futuro de Andalucía sin convocar al PSOE andaluz…

Y por último, en las elecciones europeas se amputó al PSOE Europa del único escaño parlamentario con el que contaba, en el Parlamento Europeo. Desde hace una década, se reservaba a esta federación exterior un puesto de salida, en compensación de las campañas electorales generales y autonómicas en las que trabaja a pesar de no estar en las listas. Esta vez se ninguneó a toda la militancia de Europa, que se había expresado a través de primarias sobre sus candidatos.

Esta hipótesis de la desafección por la dirección federal se refuerza al considerar que, tras América y Europa, el territorio con menos participación en la consulta de ayer ha sido Cataluña (48%), cuya militancia también tiene determinado frente abierto con Ferraz

Resolver estos asuntos es razonablemente fácil. Basta tener la voluntad y dialogar con la secretaria general que nos hemos dado en el PSOE Europa, Miriam Herrero, que es nuestra interlocutora autorizada. Es lo que se pide al nuevo secretario general, Pedro Sánchez, al que felicitamos y ofrecemos toda la colaboración. Aproveche este crédito de confianza, que vale mucho.

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