Hoy me ha llegado al móvil un panfleto repugnante que se ceba con Zapatero, 5 años después de su salida del gobierno. En un tono lleno de odio, tacha al expresidente de “tonto” y le critica por recibir una pensión pública en vez de cobrar de la empresa privada. También pone a parir al Consejo de Estado, del que es miembro y que considera inútil. Hasta aquí hemos llegado.

Primero, el Consejo de Estado sirve: para empezar es el único órgano que se ha preocupado, por ejemplo, de la inaceptable ausencia de representación parlamentaria de 2 millones de españoles en el exterior, ciudadanos de pleno derecho que somos. Por otra parte, Zapatero no está cobrando dinero de ninguna empresa privada, no como Aznar que es miembro del Consejo de administración del grupo de prensa del diario “The Sun” que está haciendo una campaña furibunda contra Europa y por la salida de Gran Bretaña de la UE. ¿Es ese el modelo de patriota? ¿Es ejemplar el que pide medallas de Oro a George Bush a cargo del erario público de todos los españoles? Por terminar, es digno y necesario que los expresidentes tengan una pensión precisamente para evitar que caigan en manos de grupos de influencia que están dispuestos a asalariarles con sueldos inmejorables para aprovechar su libreta de contactos y su figura pública. En todos los paises democráticos se funciona así, incluso aquí en Suiza, y hasta pagan más a los exmandatarios. Lo que no es ético es financiar campañas electorales con cajas B, disponiendo de medios ilegales para llegar a más electores y ganar más escaños: en definitiva hacer trampa y ganar a lo sucio, como hizo el PP. Esa es la verdadera calamidad del país, que no quedará disimulada ni por ese odio visceral que desde sectores ultraconservadores se profesa a un señor como Zapatero, que probablemente ha sido el presidente más limpio que tuvo España.

La ignorancia está en quien difunde esos mensajes vergonzosos, que realmente me indignan y decepcionan.

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